Serie 88 — Vlog
Una generación atrapada en un bucle de crisis sin fin
«Desde que nací, en 1998, solamente he vivido en momentos de crisis. No recuerdo haber vivido en otras circunstancias ni situaciones».
Este artículo nace de algo tan simple —y al mismo tiempo tan demoledor— como la lectura de un comentario en un vídeo de TikTok titulado La Guerra Arancelaria. Un usuario lo escribió, y lo leí con cierta tristeza. Algo dentro de mí se encogió. No sé si fue culpa, impotencia o una suerte de vergüenza compartida. Pero sentí, con una mezcla de timidez y resignación, que como ciudadano de este mundo le habíamos fallado a una generación. A una con la que, además, me identifico profundamente. Una generación que, sin haber pedido nada, llegó a un mundo áspero, donde la esperanza se siente cada vez más lejana, como si estuviera al otro lado de una niebla espesa que ya nadie intenta atravesar.
En las vísperas del año 2000, el mundo entero parecía estar contenido en una mezcla de tensión y emoción. Había algo en el aire, como si el simple cambio de dígito pudiera abrir las puertas a una nueva era —o cerrarlas para siempre. Yo tenía unos once años, y recuerdo que mi pequeña ciudad se preparaba con cierta nostalgia y un nudo en el estómago para recibir el nuevo milenio.
El primer gran evento del año 2000 fue un eclipse solar total, visible en parte del hemisferio sur, que pronto quedó atrás. El resto del año transcurrió en una calma extraña, casi incómoda, como si algo estuviera gestándose bajo la superficie. Y entonces, ese algo llegó. Lo hizo con una violencia que partió en dos la historia reciente. Fue el 11 de septiembre de 2001.
Aún recuerdo aquel día, cuatro días antes de volver a clases. Caminaba por las calles grises de un otoño que ya empezaba a calar, cuando un amigo levantó la persiana de su casa y me dijo: «¿Te has enterado de las noticias?». Le pregunté, sorprendido: «¿Qué noticias?». «Acaban de atacar Estados Unidos», añadió con la voz entrecortada. Aquel día marcaría un antes y un después, y con el tiempo sería recordado como el inicio de la llamada crisis del terrorismo.
LA DÉCADA DORADA
Con la catástrofe de Chernóbil en 1986 comenzó una etapa de declive para la Unión Soviética. La caída del Muro de Berlín en 1989 simbolizó el colapso del bloque comunista en Europa del Este, y la ejecución de Ceaușescu en Rumanía marcó el fin de una era. El mundo comenzó a vislumbrar un nuevo orden internacional basado en la paz, el progreso y la prosperidad compartida que, en efecto, se prolongó durante una década.
LA CRISIS FINANCIERA — 2007
En silencio, apartado del ruido de Wall Street, un hombre comenzó a ver lo que nadie quería ver. Su nombre era Michael Burry, y mientras el mundo celebraba la bonanza económica, él estudiaba con obsesión los datos de miles de hipotecas basura. Su advertencia, como la de una moderna Casandra, fue ignorada por casi todos. Y entonces, en 2008, el desastre llegó: Lehman Brothers cayó, el mercado se desplomó, y comenzó la mayor crisis financiera global.
CRISIS DE LA EUROZONA 2010-2014
Apenas se había empezado a salir de esa crisis cuando Europa se vio arrastrada a otra: la de la deuda soberana. Grecia fue el caso más emblemático; España, Irlanda, Portugal e Italia también sufrieron fuertes tensiones. Las políticas de austeridad provocaron protestas masivas y fracturas políticas internas, y evidenciaron las debilidades estructurales del euro.
CRISIS DE LOS REFUGIADOS 2015-2016
Sin haberse recuperado del todo, Europa enfrentó una crisis humanitaria sin precedentes. Millones de personas, desplazadas por guerras en Siria, Irak y Afganistán, llegaron a las fronteras europeas. La situación tensionó el sistema de asilo y reavivó el auge de movimientos nacionalistas y xenófobos.
LA CRISIS DEL CORONAVIRUS 2020-2023
En 2020 estalló la pandemia de COVID-19, que paralizó literalmente al mundo. Confinamientos, cierres de fronteras, hospitales colapsados. Más allá del impacto sanitario y económico, dejó una huella psicológica profunda: el aislamiento, el miedo constante, la pérdida y la exposición continua a noticias alarmantes generaron una nueva pandemia silenciosa de ansiedad y depresión.
LA GUERRA DE UCRANIA 2022
En febrero de 2022 estalló la guerra en Ucrania tras la invasión rusa. Este conflicto reabrió viejas heridas geopolíticas, aceleró la militarización global y marcó el regreso de una lógica de bloques que muchos creían superada desde la Guerra Fría. A la fecha de publicación de este artículo, el mundo continúa en guerra.
LA CRISIS ENERGÉTICA Y LA INFLACIÓN 2023
La guerra y la pandemia fueron el caldo de cultivo para una nueva crisis: la inflación global. El coste de la energía, los alimentos y los productos básicos se disparó. El poder adquisitivo cayó drásticamente y la recuperación económica se vio frenada de nuevo.
LA GUERRA ARANCELARIA — 2025
Y por si todo esto no fuera suficiente, la vuelta de Donald Trump al poder vino acompañada de un nuevo episodio de tensión global: la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China. El mundo entró en una etapa de bloques enfrentados y desconfianza mutua.
Lo que Naomi Klein anticipó en La doctrina del shock parece haberse convertido en el mecanismo bajo el cual se ha tejido la historia reciente. Crisis tras crisis, a un ritmo vertiginoso, el mundo ha sido zarandeado por oleadas de conmoción que no han permitido una verdadera recuperación. La generación nacida a partir del año 2000 ha crecido bajo el signo de la inestabilidad. Lejos de vivir una época de certezas, se ha formado en un mundo donde la crisis es lo habitual.
Quizás ha llegado el momento de preguntarnos no solo cómo sobrevivimos a estas crisis, sino qué tipo de sociedad estamos construyendo a partir de ellas. Porque entre tanto shock, aún queda margen para redefinir el rumbo y elegir si queremos vivir con miedo o con sentido. La historia no está escrita del todo. Y todavía estamos a tiempo de ser algo más que las víctimas de un ciclo sin fin.
deja tu pensamiento